" HOMBRES & OSOS "
| Autor: ROGELIO BORRA GARCÍA © Febrero 2003.PERSONAJES COCO: Cuarentón tosco, sin ninguna elegancia. No presenta atisbos de buen gusto, ni en la forma de vestir ni en el comportamiento. A simple vista, carece de atractivos, pero su primitivismo genera cierto magnetismo en las mujeres. Simplón, conduce un camioncito que transporta huevos y aves de corral del criadero de su hermano. Separado de Julia, vive con Lucía.. JULIA : Cuarentona, separada de Coco. Pretenciosa, ambiciosa y figurona. LUCIA : Un par de años menor que Julia. Fue su mejor amiga y confidente, hasta que se juntó con Coco, luego de la separación de ambos. RODRIGO : Hijo de Coco y Julia, veinte años. Tiene un taller de motos. Es tan rudo y ordinario como su padre, con la enorme diferencia de que es hermoso. JOSE MARIA : Treinta y picos, diseñador, estilista y decorador de interiores. Viste ropas caras, elegante, atildado, con actitudes exageradas, nada varoniles. GASTON : Treinta años, psicólogo, inteligente, cínico. Su apariencia es fascinante y viril. El y Rodrigo conforman un par de adonis griegos, masculinos pese a ciertas vueltas de la historia, que marcan la diferencia con la aparente falta de atractivos de Coco y el amaneramiento histérico de José María. PATRICIA : Veinte años. Chica rica, hueca y perversa. AMBIENTE Amplia sala en una casa tipo chalet, en un barrio residencial. Es la casa que ahora habitan Julia y su hijo Rodrigo, luego que Coco fuera expulsado por su esposa. Ambiente agradable, iluminado. Muebles cómodos, sillones, una mesa ratona... Dos puertas laterales: Una lleva a un vestíbulo y a la entrada de la casa, otra lleva a un parque, donde está el asador y la piscina, y desde allí también se accede al resto de la casa. Verano. La noche del cumpleaños de Rodrigo. I Entra RODRIGO, limpiándose las manos en un repasador; está transpirado, lleva jeans ajustados y rotos y un delantal de cocinero con pechera, sobre el torso desnudo. Deja el repasador y destapa una botellita de cerveza. Entra JULIA, con un vestido de noche, largo, de impactante color rojo. JULIA: (Cáustica) ¿Todavía no llegaron tu padre y su concubina? RODRIGO: ¡Bueno, bueno! ¡Te vestiste como para provocar a un toro! ¡O a toda la barra brava de Independiente! ¿Qué onda, mamá? ¿Querés conquistar de nuevo al viejo? JULIA: No digás pavadas. Me puse lo primero que encontré. RODRIGO: Me late que esta noche se arma quilombo: Vos y Lucía se van a ver las caras, después de mucho tiempo. Vos y papá se van a encontrar en un lugar diferente a una oficina de abogados. ¡Y todos vamos a conocer a tu flamante novio! (Bebe un sorbo de cerveza) JULIA: Ningún quilombo, Rodrigo, somos gente adulta, inteligente, superada... RODRIGO: A ver, habláme un poco de ese fulano tuyo, ¿es un jovato con plata o un pendejo que pide plata? JULIA: (Suspira enamorada) Es el sueño de toda mujer: Es fino, maduro, delicado, culto... RODRIGO: ¿Estás saliendo con la bibliotecaria? JULIA: Esta noche lo vas a conocer y te va a encantar. RODRIGO: Me basta con que te encante a vos, mamá. (Se acerca y le da un beso) JULIA: Mi amor, adoro cuando tenés esos gestos y no te parecés en nada a tu padre. (RODRIGO sonríe, bebe cerveza y eructa ruidosamente. Gesto de desaliento de JULIA) RODRIGO: Tengo el fueguito preparado, apenas lleguen los invitados, lo prendo y pongo la carne en la parrilla. JULIA: Vos y tu ocurrencia de hacer asado... ¿No podrías haber contratado un servicio de catering? RODRIGO: Hay achuras, choricitos, morcilla... ¡Un asado bien cojudo, como le gusta al viejo! JULIA: Por favor, Rodrigo, evitá las malas palabras delante de esa fruncida, no quiero que piense que se te pegaron viviendo conmigo... RODRIGO: (Risueño) ¿Qué mala palabra ? ¿"Morcilla"? A propósito, qué lástima que los chinchulines no vengan dietéticos, mamá, con tu régimen vas a tener que conformarte con una ensaladita. JULIA: Si es que consigo digerirla, con ésa sentada enfrente... ¡Ah!, no quiero que me llamés "mamá" delante de tu padre y de ésa; me agrega años que no tengo, porque vos, mi cielo, estás mucho más arrugado que yo. RODRIGO: Papá y Lucía saben los años que tenés. Y los dos saben que sos mi mamá, sobre todo papá. JULIA: Tu padre no sabe qué edad tengo, siempre me encargué de mentirle al respecto. Aunque su nueva querida también vive mintiendo la edad. Cumple años con cada eclipse, como las brujas. RODRIGO: Pero es una bruja más joven. Parece que al viejo le da el diente para carnear tiernito. JULIA: (Risotada) Tampoco es una quinceañera, aunque se vista de esa forma tan ridícula, ¡ no exageremos ! Lucía tiene su buena trayectoria... ¡si yo hablara! RODRIGO: Hablá. JULIA: (Sorprendida, lo mira inquisidoramente) ¿Te interesa? RODRIGO: (Zafa) No, quería tirarte la lengua, nada más. (Golpes en la puerta) JULIA: Ese debe ser tu padre. Todavía no sabe dónde está el timbre. RODRIGO: Mamá, si te vas a agarrar de los pelos con Lucía, que sea después del brindis... ¿Los recibís? Yo me voy a pegar un baño. JULIA: Rodrigo, no... no, esperá... (RODRIGO sale rápidamente, quitándose el delantal. JULIA queda en un extremo de la sala, nerviosa, expectante) II (Entra COCO. Peinado a la gomina. Lleva puesta una camisa de vivísimos colores, pantalones, medias y zapatos que no armonizan. Al ver a JULIA queda clavado en el piso. Se miran largamente y vuelve a funcionar una química que nunca pudieron evitar.) COCO: Coca... JULIA: Coco... (Trastabillando, entra LUCIA. Quedan las dos estupefactas. Ella y JULIA tienen puesto el mismo exacto impactante vestido rojo.) (Después del shock, vacilante, LUCIA se adelanta a saludar a JULIA. Ambas se "besan" sin siquiera rozarse las mejillas.) LUCIA: (Neutro) Hola, cómo estás. JULIA: (Neutro) Hola, cómo estás. (LUCIA tiene un bolso. Indecisa, lo coloca sobre una mesita ratona. Nadie habla.) JULIA: (Sin amabilidad) ¿Quieren sentarse? COCO: Estaría bueno. Estos tamangos nuevos... LUCIA: (Entre dientes) Coco, calláte. (COCO, LUCIA y JULIA, se sientan y permanecen en incómodo silencio. De repente, los tres empiezan a hablar al unísono) JULIA: No sé si... COCO: Te iba a... LUCIA: Está linda la... (Se callan. LUCIA ríe nerviosa. JULIA muestra los dientes.) COCO: (Risa tonta y nerviosa) Arrancamos los tres. (Caen nuevamente en un tenso silencio) COCO: Tienen puesto el mismo... (Se da cuenta de que su comentario es inoportuno) Son parecidos... Báh, yo qué sé... ¿Fueron a alguna liquidación? (Ríe) LUCIA: (Codazo) Sí, tenemos el mismo vestido, ¿y qué? Sucede que Julia y yo tenemos gustos muy parecidos. JULIA: Sobre todo en los hombres, vos agarraste el marido que yo dejé. (LUCIA carraspea) Y no es el mismo vestido. Este es mío. Y ése es tuyo. Báh, supongo que será tuyo. COCO: Todavía no, debemos tres cuotas. LUCIA: Coco, calláte. JULIA: (Tiesa) Ah, vos se lo compraste. COCO: Lo eligió ella. JULIA: (a LUCIA) Te aclaro que no pienso cambiarme. LUCIA: Yo tampoco. COCO: (Inocente, a LUCIA) Y vos qué te vas a poner, si no trajiste otra cosa ? LUCIA: Coco, calláte. (Otra vez el silencio. Las mujeres se miran de reojo, con resentimiento se estudian los vestidos, para cerciorarse de que es el mismo modelo.) COCO: (Mirando el techo) Cambiaste el cielorraso. JULIA: Ese cielorraso está ahí de antes que levantaran la casa. COCO: Lo vi distinto. JULIA: (Venenosa) Vos estás distinto. Más gordo. Y te estás quedando pelado. Pau-la-ti-na-mente, pero pelado al fin. LUCIA: Pero está bronceado, viste ? Es por la temporadita que pasamos en Cariló. JULIA: Qué ? ¿ La llevaste a Cariló ? COCO: (Tímidamente) Ella quiso ir... JULIA: Ahí es donde pasamos nuestra luna de miel. LUCIA: (Abrazando a COCO) Y ahí es donde pasamos la nuestra. Inolvidable, ¿no es cierto, Coco? (Antes de que conteste) Calláte. (Cambia) Traje fotos y un video del viaje. ¿Querés ver las fotos? (Saca un álbum de su bolso) Rollo Uno: Yo haciendo las valijas. (Saca otro) Rollo Dos: Las valijas. (Va a sacar otro álbum) JULIA: (Seca) Prefiero ver el video. Avisáme cuando lo pasen por cable. (LUCIA guarda los álbumes y la cinta de video en su bolso. Otra vez el tenso silencio.) COCO: Qué buena idea ésta del Rodrigo de festejar su cumpleaños, para que nos encontremos todos de vuelta, no ? JULIA: (Sarcástica) Síii, muy buena idea. COCO: Pasó tanto tiempo y no vale la pena que andemos todos peleados, no ? LUCIA: (Igual) Nooo, no vale la pena. COCO: Somos todos grandes y lo que pasó, pasó. JULIA: (Encogiéndose de hombros, irónica) Y qué pasó ? Pasó algo ? No, no pasó nada. Solamente que mi mejor amiga se quedó con mi marido. LUCIA: Tu ex marido... JULIA: Sí y debí decir "mi ex mejor amiga"... LUCIA: Cuando me fui a vivir con Coco, hacía dos años que ustedes estaban divorciados. COCO: Chicas... JULIA: "Separados", "divorciados" vamos a estar ahora. COCO: Chicas... (a JULIA) ¿Qué dijiste? JULIA: Que quiero el divorcio. Voy a volver a casarme. COCO: Qué ? LUCIA: Me parece perfecto. Coco y yo también vamos a casarnos. COCO: Qué ? JULIA: Qué ? LUCIA: Coco y yo somos el uno para el otro, por eso, nos queremos casar. ¿No es cierto, Coco? COCO: Recién me entero. LUCIA: Coco, calláte. JULIA: (Distraídamente) Bueno, que sean muy felices. LUCIA: (Falsa) Gracias... JULIA: Yo también quise aprovechar esta reunión que organizó mi hijo para presentarles a todos, esta noche, al hombre con el que voy a casarme en segundas nupcias. COCO: ¿En dónde? LUCIA: ¡Muero por conocerlo! JULIA: Espero que no me lo quites también... era una broma... Decía que gracias a José María y a mi psicoanalista logré superar los amargos momentos vividos al lado de un hombre grosero, sucio, ordinario, haragán, primitivo, transpirado... (COCO se olfatea bajo las axilas) COCO: (a LUCIA) ¿Está hablando de mí? JULIA: Ahora soy otra mujer, me siento espléndida y estoy rehaciendo mi vida. (Suena el timbre) JULIA: ¡Ah, ése debe ser José María! ¡Ya voy, mi amor! (Sale) LUCIA: (La imita con odio) "Me siento espléndida"... "Ya voy, mi amor" COCO: ¿Por qué dice que yo le hice pasar una vida de mierda? ¿Qué le faltaba? LUCIA: Pero, ¿quién es ese José María? ¿Cuándo lo conoció? ¿Por qué yo no me enteré? COCO: Yo no le daba tiempo ni para quejarse del dolor de cabeza. Cuando se daba cuenta...¡trac! LUCIA: Coco, tenemos que poner una fecha de casamiento, lo antes posible. ¡Tenemos que casarnos antes que ella! COCO: ¡Ni loco! LUCIA: ¿Qué? COCO: Ya me casé una vez y así me fue. ¡Ni atado me arriman a un Registro Civil! LUCIA: (Contenida) Este es un mal momento y un pésimo lugar para discutirlo. Si no vas a casarte conmigo, Coco, andá haciendo las valijas. ¡En mi casa no te quiero! COCO: Pero, Negra... LUCIA: ¡"Negra" tenés la conciencia! Y no vas a ponerme un sólo dedo encima hasta que estemos casados. III (Entra JULIA trayendo del brazo amorosamente a JOSE MARIA. Al verlos, LUCIA se prende al brazo de COCO) JULIA: José María, mi futuro marido. (JOSE MARIA es un hombre agradable, pulcro y elegante, viste ropa cara, en un estilo informal. Se adelanta para saludar y sorpresivamente, se quiebra en una actitud marcadamente afeminada.) JOSE M: José María Guadalupe Amenábar. Guadalupe es mi nombre también, porque muchos creen que es un apellido... Pueden decirme "Jóse" ó "Guada", como gusten... ¿Qué tal? JULIA: Coco, mi ex marido y Lucía, mi ex mejor amiga. Y mi hijo Rodrigo está dándose una ducha, ya viene. JOSE M: (Observando a las dos mujeres vestidas iguales) Chicas, va a ser conveniente que una de las dos cambie de boutique. No van a andar por la vida como si tocaran en la misma orquesta. (Ríe con una risa cantarina. Se da cuenta de que a nadie causa gracia su comentario) JULIA: (Fastidiada) ¿Por qué no nos sentamos? COCO: (Le duelen los pies) Eso es lo que yo digo: ¿Por qué no nos sentamos? (Los cuatros se sientan y se observan en silencio) JOSE M: Cómo tarda el muchachito, no ? A lo mejor, necesita una mano en la ducha. (Ríe) ¡Ay, ardo en deseos de conocer a ese chico! ¡Mary me habló tanto de él! COCO y LUCIA: Quién ? JULIA: Jóse me dice "Mary" por María Antonieta, porque con él pierdo muy seguido la cabeza. LUCIA: Me imagino. JOSE M: Esta Mary es tan temperamental y apasionada. A veces, me da hasta miedo: ¡Tengo que vivir frenándola! ¡Es insaciable! JULIA: (Finge ruborizarse) Jóse... JOSE M: Sabés, Mary, hay una cosa que me preocupa: Cuando nos casemos, ¿voy a pasar a ser el padre de esa criatura ? COCO: ¡Ni Dios permita! El Rodrigo tiene un sólo padre y ése soy yo. JOSE M: ¡Menos mal!, porque soy muy joven para afrontar la paternidad. JULIA: Vas a tener que acostumbrarte, mi amor, porque cuando estemos casados, vas a asumir los roles de marido y de padre. LUCIA: ¿No le estás pidiendo mucho? JULIA: Roles que algunos no supieron cumplir. COCO: (Se enardece) ¡Cuándo le fallé yo al Rodrigo, eh!? ¿Y cuándo no te cumplí a vos como marido?! O ya te olvidaste que cambiamos seis camas en los veinte años que vivimos juntos ? JOSE M: Guauu, Coco, qué fogoso resultaste ! LUCIA: (Agitada) Coco, a nadie le interesa tu récord de camas rotas. ¡Coco, calláte! JOSE M: Qué bien arregladas tenés las uñas. LUCIA: (Sorprendida y halagada) Ay, ¿viste? gracias. ¿Y vos a qué te dedicás, Guada ? JOSE M: Soy diseñador, estilista y decorador de interiores. LUCIA: No podía fallar. JOSE M: ¿Y vos, dulce? JULIA: Ella pesca. Maridos ajenos pesca. LUCIA: Soy cosmetóloga. JULIA: (Sorprendida) ¿Desde cuándo? LUCIA: Desde hace un año. Hice un curso re-intensivo. JOSE M: ¡Cosmetóloga! Como vos, Mary... Mismo vestido, mismo oficio, mismo marido... ¡Cuántas coincidencias! COCO: Y yo soy camionero. LUCIA: A vos nadie te preguntó. ¡Coco, calláte! JOSE M: ¡Camionero! ¡Adoro los camioneros! ¡La ruta, la aventura, el vértigo...! COCO: Los huevos... Reparto huevos y gallinas del criadero de mi hermano. El Fito, el más chico. JOSE M: (Parpadea confuso) Tiene su emoción. ¡Ay, me encanta esta reunión familiar! Me caés tan bien, Coco. A propósito, ¿vos cómo te llamás, Coco? COCO: (Encogiéndose de hombros) Coco. IV (Entra RODRIGO. Se ha duchado y cambiado de ropa) JULIA: ¡Tesoro, por fin! Te presento a... RODRIGO: (La interrumpe, mirando a COCO) ¡Viejo! COCO: (Tocado, emocionado) ¡Pibe! ¡Feliz Cumpleaños! (RODRIGO Y COCO se abrazan y palmean como osos) RODRIGO: ¡Te estaba esperando con un asadito! (Destapa dos cervezas y le entrega una a COCO) COCO: ¿En serio? ¿Bien cojudo? RODRIGO: ¡Bien cojudo como a vos te gustan ! ¡Con achuras! Chinchulines, tripa gorda, morcilla... (Gestos de JOSE MARIA a cada palabra) COCO: ¿Y molleja? RODRIGO: ¡Obvio! (COCO y RODRIGO beben, eructan y ríen) COCO: (Orgulloso, dando palmadas a RODRIGO) ¡Hijo'e tigre! JULIA: Rodrigo, él es... RODRIGO: Lucía... (RODRIGO mira siempre a LUCIA de una manera especial. Ella lo advierte y esquiva las miradas. RODRIGO se acerca a LUCIA y la besa muy cerca de los labios.) LUCIA: (Incómoda) Qué tal, feliz cumpleaños. RODRIGO: (La besa de nuevo) Gracias. Qué linda estás, parecés... JULIA: Un clon. Un clon de tu propia madre. RODRIGO: Iba a decir una reina. JOSE M: Hablando de reinas, ¡hooola! aquí está José María, la pareja de tu madre. RODRIGO: (Al reparar en JOSE MARIA) ¡La hermana de la bibliotecaria! JOSE M: ¡Hijo! ¡Venga un abrazo! (Se abalanza con los brazos abiertos) RODRIGO: (Le corta la intención, extendiéndole la mano) Cómo le va, señor. (JOSE MARIA, consternado, toma la mano de RODRIGO, sin saber qué hacer con ella) JULIA: Si nadie se opone, voy a ir a poner la mesa. ¿Nadie se opone? Tendré que hacerlo, ya que Jacinta renunció la semana pasada. LUCIA: (Sonriente) ¿No te conté?, Jacinta está trabajando en nuestra casa desde la semana pasada. JULIA: ¿Qué? LUCIA: ¡Es tan eficiente! JULIA: ¿Jacinta renunció para ir a trabajar a tu casa? (Entre dientes) Paraguaya indocumentada contrabandista traidora ... RODRIGO: Ahora que estamos todos, quiero darles un par de noticias. (a JOSE MARIA) ¿Quiere soltarme la mano, señor? JOSE M: Ay, sí sorry. RODRIGO: Yo les diría que se sienten, porque se van a caer de culo. JULIA: Hablá de una vez y tratá de no utilizar el mismo vocabulario de cloaca de tu padre. JOSE M: ¡Ay, Mary! ¿Desde cuándo yo uso palabras soeces? JULIA: Hablo del otro padre. (Gesto de COCO) RODRIGO: Yo también tengo un invitado sorpresa. JULIA: (Contenta) ¡Te reconciliaste con Patricia! RODRIGO: No. COCO: Menos mal, pibe, con tantos culos rotos en la familia, no necesitamos una más. JOSE M: ¿Por qué me mirás a mí, Coco? JULIA: (a COCO) Patricia tiene clase, categoría, es de muy buena familia y es la novia perfecta para tu hijo. Algo que vos no podés entender, porque de tanto llevar aves de un lado para el otro, tenés el desarrollo mental de un pollo. LUCIA: En todo caso, tu Patricia se parece más a una gallina y no precisamente por el cerebro. JULIA: No lo entendí. RODRIGO: ¡Basta! Patricia ya fue. (Pausa) Hace tres meses que estoy saliendo con alguien y va a venir esta noche, para su presentación en familia. JULIA: (Sorprendida) ¿Y yo me entero ahora? ¿Quién es? ¿La conozco? ¿Es de buena familia? RODRIGO: Tiene dos apellidos y un auto importado. COCO: ¡Ese es mi pollo! JOSE M: Y dále con los pollos... JULIA: (Excitada) ¿Es abogada, médica o algo con chapa en la puerta? No será una separada, no? Y si es una separada, no tendrá hijos, espero. No, no es lógico: una separada con dos apellidos y auto importado, ¡no existen! COCO: ¿Es una jovata con plata o una pendeja mantenida? JOSE M: ¿De qué signo es? (Todos miran a JOSE MARIA.) No hay que descuidar el tema de los astros. Por ahí, somos fuego y nos enganchamos con agua, ¿y qué pasa? ¡Flufff!... También, es importante saber qué animal es en el Chino. Yo, por ejemplo, soy Búfalo... LUCIA: No lo creo. JULIA: Pero a qué hora llega ? Cómo se te ocurre recibirla con achuras ? (Mirando a Lucia) Y esta mujer con mi mismo vestido ! Vamos a tener que esconderla. RODRIGO: Viene a presentarse y a despedirse. Le salió un trabajo en Taipei. JULIA: (Perpleja) Tai ¿qué?... ¿Dónde mierd...? (Se corrige) ¿Dónde cornos queda eso? RODRIGO: África o por ahí, yo que sé, tengo geografía de tercero previa. Pero cuando te mande una postal, te vas a enterar. (Sorpresa general) Nos vamos juntos la semana próxima, ésa es la otra sorpresa. JOSE M: ¡Te vas a Oriente! RODRIGO: No, a Taipei. JOSE M: Voy a encargarte unos quimonos de seda salvaje que vi en un folleto... COCO: Pibe... cómo que te vas ? RODRIGO: Sí, viejo. No tengo muchas cosas que hacer acá. JULIA: Pero... ¿y nosotros? RODRIGO: Vos te vas a casar con éste y el viejo está con Lucía. Yo estaba tan solo. JOSE M: (Lo abraza, apoyando la cabeza de RODRIGO en su pecho) ¡Pobrecito! COCO: Pero tenés tu taller de motos... JULIA: ...ese sucucho lleno de chatarra. COCO: Tenés tu barra de amigos... JULIA: ... toda esa manga de borrachos. COCO: Estamos nosotros. JULIA: ...que aunque estemos separados, a punto de divorciarnos y únicamente preocupados por nuestras propias vidas, te queremos. COCO: ¡Te re queremos! JULIA: Aparte, vos tenías a Patricia, que hasta te dio una extensión de su tarjeta de crédito; yo no sé qué más querés. RODRIGO: No quiero saber nada con esa mina, ¿cómo se los tengo que decir? (a JOSE MARIA que sigue sosteniéndole la cabeza contra su pecho) ¿Quiere soltarme, señor? (JOSE MARIA lo suelta) No estén con caras de culo, tienen que respetar mi decisión, como yo siempre respeté la de ustedes. JOSE M: Mary, no hay que ser egoístas, tenemos que dejar que nuestro pichón abra las alas y vuele solito. COCO: Ese pichón es de mi nido, así que mejor cerrá el hocico, viste. JOSE M: Pero qué rudo sos, Coco. JULIA: Esa chica, ¿no podría haberse conseguido un trabajito más cerca? RODRIGO: No sé, mamá. No me meto en la vida de los demás. Y voy a prender el fuego porque debe estar por llegar. ¿Me das una mano, papá? (Sale) JOSE M: Sí, mi amor, encantado. (Va saliendo tras él) COCO: A mí me dijo. ¡A mí! (Salen JOSE MARIA y COCO tras RODRIGO) V (JULIA y LUCIA se miran, se estudian, hasta que las dos avanzan y quedan enfrentadas) JULIA: Hay un millón de boutiques, pero tuviste que ir a la misma que compro yo. ¡Y copiarme el vestido! Tendrías que darte cuenta que el rojo te resalta las arrugas. LUCIA: Y a vos te hace más gorda. JULIA: (Cachetada) ¡Lo que nunca te voy a perdonar es que me hayas robado la mucama! LUCIA: (Cachetada) JULIA: (Cachetada) (LUCIA retrocede unos pasos y se pone en actitud de "karateca". JULIA hace lo mismo. Las dos se trenzan en una lucha de mecheras) VI (Entra RODRIGO, que se detiene sorprendido al verlas. Al advertirlo, JULIA y LUCIA dejan de forcejear y disimulan, "componiendo" insólitas y complicadas poses, pretenciosamente armónicas y estéticas, mientras tararean música new age) RODRIGO: ¿Mamá? JULIA: (Se recomponen ambas) ¿Sí, mi amor? RODRIGO: Venía a pedirte que hicieras la ensalada. JULIA: Sí, mi amor, por vos cualquier sacrificio. ¿Dónde quedó José María? RODRIGO: Ya que jodía con ayudar, el viejo lo puso a hachar leña. JULIA: ¡Jóse, te vas a amputar una pierna! (Sale alarmada) RODRIGO: (a JULIA, que ha salido) ¡La achicoria está lavada! ¡Y no te olvidés de ponerle ajo! (Gira y mira seductoramente a LUCIA) Todavía estoy esperando mi regalo de cumpleaños. LUCIA: (Haciéndose la distraída, va hasta el bolso que dejara sobre una mesa ratona) Ah sí, me olvidaba, te traje una cosita que compré a último momento... (Se inclina, buscando en el bolso. RODRIGO se acerca por detrás y se apoya en ella. LUCIA abre los ojos, se incorpora sorprendida y RODRIGO le habla, seductor, cerca del cuello) RODRIGO: Todavía recuerdo tu regalo, cuando cumplí los doce. Era un patito inflable. Ya era bastante boludo para que me regalaran un patito inflable, pero igual me gustaba jugar con vos en la Pelopincho. Yo hundía el patito, para que vos me lo agarraras... LUCIA: (Derritiéndose) Rodrigo... RODRIGO: Y cuando cumplí los trece y mis viejos se fueron un par de días no sé adónde, me dejaron en tu casa, para que me cuidaras. Y yo dormí en la cama grande, con vos, ¿te acordás? LUCIA: Rodrigo... RODRIGO: ...Estuve toda la noche despierto y cuando te escuché roncar... LUCIA: (Codazo) ¡Rodrigo! RODRIGO: ...te di un beso en los labios y te toqué por acá y por acá... LUCIA: (Se derrite de nuevo) Rodrigo... RODRIGO: ...Después mi viejo me tuvo que llevar al médico porque me masturbaba catorce veces al día y me desmayaba, pero ¡yo era feliz! porque en secreto te había besado y te había acariciado... LUCIA: Rodrigo... RODRIGO: ...Ahora estoy por irme al culo del mundo porque no soporto que estés con mi viejo. Pero hay una sola cosa que puede hacerme cambiar de opinión. (La hace girar para que lo mire, sosteniéndole las manos) VII (Entra COCO. Al ser sorprendidos, los dos disimulan, poniéndose a bailar, tomados de las manos, mientras cantan algo tropical) COCO: (Acompaña con palmas) Qué lindo que se lleven tan bien ! (RODRIGO deja a LUCIA y agarra a COCO, los dos siguen bailando el mismo tema que ahora los tres cantan. LUCIA sigue bailando sola. Siguen el mismo juego a lo largo del siguiente diálogo:) LUCIA: Tu padre y yo nos vamos a casar. COCO: (a RODRIGO) No tomó nada y ya está en pedo. LUCIA: Tu padre y yo queremos tener un hijo. COCO: (Igual) No está en pedo, está loca. RODRIGO: (Agarra ahora a LUCIA, COCO no los escucha, sigue cantando y bailando, solo) Las madrastras me calientan. LUCIA: El que se acuesta con chicos... RODRIGO: No quiero un hermanito, vos sabés lo que quiero. LUCIA: Buscáte una geisha, una odalisca o un camello, lo que sea que haya a tiro en Taipei. RODRIGO: (Deja abruptamente de bailar) Si me lo pedís, me quedo. (Suena el timbre) COCO: (Deja de bailar. A RODRIGO) Tu novia. VIII (Entra JULIA) JULIA: ¡Rodrigo, llegó un auto a la casa! ¡Y qué auto! (Suena el timbre) JULIA: (Emocionada) ¡Es ella, la de los dos apellidos! RODRIGO: (A viva voz, hacia la puerta) ¡Pasá! ¡Está abierto! IX (Entra GASTON. Sorpresa de todos.) GASTON: Buenas noches. JULIA y LUCIA: ¡Doctor! JULIA: (a LUCIA) ¿Lo conocés? JULIA y LUCIA: (En diferentes tonos, pero juntas) Es mi psicólogo. JULIA: ¡También me robaste el psicólogo! (RODRIGO camina hasta GASTON) RODRIGO: Hola, Gas. (Lo besa en los labios) (Estupor general) GASTON: Feliz cumpleaños, Ro. RODRIGO: (Sosteniendo la mano de GASTON) Gracias, Gas. Bueno, parece que algunos ya lo conocen. Él es Gastón. Gastón, mi mamá, mi papá, la novia de mi papá y por ahí afuera, hachando leña, está el novio de mi mamá. GASTON: Oh, una familia bastante surtida. A las señoras las conozco, fueron pacientes mías. Si no violara el secreto profesional, contaría que ambas sufren una paranoia bastante difícil de catalogar, como un proceso de mimetización cuya base radica en desear una lo mismo que tiene la otra; todo esto agravado por incipientes trazos de lesbianismo y zoofilia... (JULIA y LUCIA azoradas) COCO: Y eso es grave ? LUCIA: (a RODRIGO) Perdón, pero ¿nos podés decir qué hace aquí mi... su psicólogo? (señala a JULIA) RODRIGO: Gastón es mi pareja. Me voy con él a Taipei. (COCO y JULIA se sientan, al mismo tiempo, al borde del desmayo.) COCO: Mi hijo, mi único hijo... JULIA: Mi psicólogo, mi único psicólogo... RODRIGO: Pasá, Gas, sentáte. ¿Te destapo una cervecita o esperamos el champagne? GASTON: (Sentándose) Con vos, siempre champagne. JULIA: (a RODRIGO) No nos dijiste que era un... creímos que era una... RODRIGO: Nunca les dije que era "una". COCO: Pero, ¡pibe!... ¿Qué pasó? ¡No entiendo! ¿No te acordás cuando fuimos juntos al tugurio de la Turca y yo creía que te estaba ayudando a debutar y vos ya tenías cuenta corriente? JULIA: ¿Qué tugurio? ¿Qué Turca? COCO: ¿No te acordás de la Mecha y de la hija de la Mecha, cuando nos fuimos a la isla y te quedaste dos días encerrado con la Mechita en la carpa? LUCIA: ¿Qué Mechita? ¿De qué hablan? RODRIGO: Coco, calláte. COCO: ¿Dónde quedó el campeón de "a ver quién orina más lejos"? ¿Adónde fue a parar el pibe que expulsaron tres veces del secundario por tocar el culo a una compañerita, a la portera y a la directora? ¿Qué pasó, tigre? RODRIGO: Nada, viejo. Patricia vivía rompiéndome las pelotas, conocí a Gastón, me siento bien con él y... nada, eso. COCO: Y lo decís así, ¡tan pancho! Las cosas no son de esa manera, pibe, ¡no podés comer hoy merluza y mañana chorizo en la grasa! RODRIGO: ¿Por qué no? GASTON: Hoy por hoy, la gente tiene un paladar muy variado. COCO: Mirá, yo a vos no te juno, pero si abusaste de la inocencia de mi pibe, te va a quedar el paladar en la suela. GASTON: En todo caso, fue al revés. Yo estaba tranquilamente apoyado en el mingitorio del baño de una estación de servicio cuando entró Rodrigo y... COCO: ¡Hacéme el favor, ahorráte los detalles! JULIA: (a GASTON, dramática) ¿Cómo pudo hacerme esto, Dr. Pérez Baldani? ¡Ocho meses de terapia! ¡Le conté casi toda mi vida en entregas por capítulos, Dr. Pérez Baldani! ¡Y Usted me oculta que tiene un romance con mi propio hijo! GASTON: Señora, no sabía que Rodrigo era su hijo, me entero recién. Además, siendo su psicólogo, Usted es la que me tiene que contar cosas a mí, no yo a Usted. X (Entra JOSE MARIA, histérico, con las manos ampolladas, la ropa y el pelo desarreglados) JOSE M: Oigan, ¿Tengo cara de querer trabajar en La Forestal? ¿Ustedes se creen que soy el leñador de Caperucita? ¿Y para qué encendieron semejante hoguera, eh ? ¡Que alguien vaya a sofocar esa fogata o ya mismo llamo a los bombe...!... (Repara en GASTON, que se ha levantado para saludar) ¡Epa! ¿Me perdí de algo? JULIA: (Abatida) Jóse, te presento al novio de mi hijo. JOSE M: ¡A la mierda! ¡Sí que me perdí de algo! GASTON: (Extiende la mano a JOSE MARIA) Hola, no sé quién es Usted pero mucho gusto. RODRIGO: El novio de mi mamá. GASTON: Increíble. (JOSE MARIA se acerca, pero ve sus manos ampolladas y saluda a GASTON con un sonoro beso en cada mejilla. Sorprendido, GASTON queda con la mano extendida.) JOSE M: ¡Encantadísimo! (a RODRIGO, haciéndole cosquillas) Picarón, ¡te lo tenías guardadito! RODRIGO: (Inmutable, serio) ¿Quiere dejar de tocarme, señor? JOSE M: (Cortado, deja de hacerlo y se acerca a GASTON) Me presento, ya que nadie lo hace: José María Guadalupe Amenábar, diseñador, estilista y decorador de interiores. Hola, bombón... GASTON: (Observándolo, esquivando el beso de JOSE MARIA) ¡Ya sé quién es Usted! Es paciente del Dr. Medina, ¿verdad? JOSE M: ¡Ay, sí! ¿Cómo adivinaste? GASTON: Los psicólogos charlamos entre nosotros. Si no violara el secreto profesional, contaría que su expediente incluye prácticamente todas las formas de desviaciones posibles, desde que su tío lo llevó engañado a esa cabaña, cuando Usted tenía apenas quince años... JOSE M: (Trágico) ¡Era una niña, digo un niño! ¡Fue tan increíble, digo terrible! (Cambia) ¿Nunca te conté, Mary, de mi tío Richard? GASTON: Su tío Richard fue paciente mío también. Si no violara el secreto profesional, contaría que era un gran contorsionista, campeón sudamericano de auto-fellatio, que entró en crisis cuando le atacó el lumbago... COCO: (a GASTON) Déjese de buchonear tanto a los demás y dígame cuáles son las intenciones que tiene para con mi pibe. GASTON: ¿Las buenas o las otras? COCO: ¡Ah, no! ¡Yo a éste lo acomodo de un piñón! GASTON: Estaba bromeando un poco, relájese. JOSE M: ¡Eso, Coco! ¡Relax., relax! Los chicos se quieren, son jóvenes, hermosos, hercúleos... (a GASTON, cerca) ¿Dónde estabas todo este tiempo, que nunca te vi? JULIA: No me explico qué tiene que hacer un psicólogo en medio del África, que no pueda hacer acá. GASTON: Me cansé de la psicología, señora, de escuchar los rollos de la gente, de tener que guardar el secreto profesional. Tengo un tío que ocupa un cargo diplomático en Taipei y que no me va a llevar engañado a ninguna cabaña... Fue él quien tramitó para mí la concesión de un local importante de fast foods, comidas rápidas, en un centro comercial. JOSE M: ¿No necesitás una mesera? JULIA: ¡José María! JOSE M: Iba a recomendar a mi hermana. JULIA: O sea que mientras yo le contaba mis crisis, pagando una fortuna para que me las resolviera, Usted pensaba en una hamburguesa. GASTON: No puedo decirle en qué pensaba mientras Usted me contaba sus mambos, señora. COCO: (Enojado, lo agarra de las solapas) Si tanto le interesa la gastronomía, ¿por qué no abrió una pizzería en el barrio, en vez de irse a... a Ta-te-ti y llevarse a mi hijo? RODRIGO: (Los separa) Viejo, Gastón no me está obligando a nada. Yo me voy con él porque quiero. Disculpálos, Gas... GASTON: (Arreglándose la ropa) Dejaste a una novia millonaria para irte a Taipei con otro hombre, hay que comprenderlos. RODRIGO: (A Todos) Así que, lo siento mucho, pero no voy a estar para tu casamiento, mamá. Ni para el tuyo, viejo. GASTON: También es una pena que Ustedes no estén para el nuestro. TODOS (Excepto RODRIGO): Qué ? GASTON: Hay un pequeña y paradisíaca isla cerca de Taipei, en donde todos los días se celebran bodas como la nuestra. (COCO se tambalea al borde del desmayo y es socorrido por LUCIA y por JULIA. JOSE MARIA salta alborozado) RODRIGO: Antes de que reaccionen, vamos a poner la carne en la parrilla, despacito, y después nos damos un chapuzón en la pileta. GASTON: No traje slip. RODRIGO: Yo te presto uno, vení. (Salen) JOSE M: ¡Esto no me lo pierdo! (Va a salir detrás de ellos) JULIA: ¡José María! (JOSE MARIA se detiene en seco, mascullando protestas) COCO: (Desalentado) Podría bancarme que rasguñara la lata o que corriera detrás del camión repartidor, pero esto... LUCIA: Coco, andá, hablále, convencélo. ¡Hacé algo, Coco! COCO: ¡El "Hijo'e tigre" se me volvió pantera! ¿En qué fallé? (Sale) JULIA: José María, andá y convencé a nuestro hijo de que no se vaya con ese depravado. JOSE M: ¿Por qué voy a hacer semejante pavada? JULIA: (Histérica) ¡Andá! JOSE M: Primero me decís que me quede, después me pedís que vaya. ¡Me confundís, Julia, me confundís! JULIA: (Brama furiosa) ¡Andá te digo! JOSE M: Ay, bueno Mary, voy, voy. ¡Pero conste que es en contra de mis principios! (Sale) XI (LUCIA y JULIA se sientan, vencidas, una al lado de la otra, mirándose de reojo.) JULIA: Mataría por un cigarrillo. LUCIA: Traje chupetines. (Saca dos de su bolso, le extiende uno. JULIA duda, luego acepta) Como en las viejas épocas. (Ambas quitan el envoltorio y se llevan el chupetín a la boca, al mismo tiempo) JULIA: (Suspira) Quién lo hubiera dicho del Dr. Pérez Baldani... LUCIA: Es un bombón, pero le gustan los cubanitos... ¿No es un desperdicio? JULIA: Es tan lindo que no se lo puedo negar ni a mi hijo. LUCIA: (Libidinosa, jugando con el chupetín en la boca) Pagaría por verlos a los dos en acción. JULIA: (Igual) En el barro, vestidos como vikingos... LUCIA: O como gladiadores, luchando en la arena... JULIA: ¡Cuántas veces fantaseé que el Dr. Pérez Baldani se me tiraba encima, en el diván del consultorio! LUCIA: ¡Y me arrancaba la ropa interior con los dientes! JULIA: Yo iba a terapia sin ropa interior... Pero él, ni enterado. LUCIA: Estaba más preocupado por sus portaligas. JULIA: ¿Te das cuenta? ¿Dónde están los hombres? LUCIA: Eso, ¿dónde están los hombres? LUCIA y JULIA: ¡No quedan hombres! JULIA: Y mi Rodrigo... ¡qué pena! ¡Es tan bonito también! En eso, no salió al padre. LUCIA: No es bueno que el hombre sea demasiado lindo. JULIA: Ya lo decía mi abuela: El hombre es como el oso, mientras más feo más hermoso. LUCIA: Será por eso que Coco nos mueve el piso a las dos. No he conocido tipo más vulgar, sucio y ordinario... Con él no hay fantasías, nada te vuela la cabeza, todo es re-al... JULIA: El Coco es un oso, hasta en el olor. LUCIA: Hasta en la manera de comer. JULIA: Y en la cama... LUCIA: Mmmm... en la cama... JULIA: (En confidencia) Rodrigo se parece mucho a su padre en el aspecto... sexual... según lo que Patricia me contaba, ahora no sé si creerle. LUCIA: (Interesada) ¡No me digas! JULIA: Yo quería que Rodrigo se casara con Patricia, es de muy buena familia. Báh, sólo en la cuenta bancaria, porque son un escándalo puro. Patricia me contó, drinks mediante, que su hermana Salomé quedó embarazada de un novio que la abandonó y que su mamá hechó a patadas de la mansión a su papá, cuando lo pilló usándole los vestidos y persiguiendo al jardinero. LUCIA: Bueno, pasa en las mejores familias... Pero contáme más de Rodrigo, no puedo creer que llegue a ser tan oso como su papá. JULIA: Según Patricia, ¡un oso total! No solamente en la cama. En la terraza, en el baúl del auto, en el árbol... LUCIA: ¿En el árbol? JULIA: Patricia me contó que lo hicieron sobre una rama del nogal que ella tiene en su quinta. (Orgullosa) ¡Mi hijo es todo un oso! (Recapacita) En todo caso... un oso panda, de peluche, delicadito... ¡No, no puede ser! ¡Me resisto a ser la suegra de mi psicólogo! LUCIA: (De pie, repentinamente) Julia, ¡yo podría hacer que Rodrigo no se vaya! JULIA: (Se levanta también y le toma las manos) ¡Te lo agradecería toda mi vida! LUCIA: ¡Casándome con Rodrigo! JULIA: (La suelta, ríe sonoramente primero, reacciona luego seria) ¡Sobre mi cadáver! LUCIA: Te devuelvo a Coco. JULIA: (Duda, luego) ¿Para qué lo quiero? ¡Yo tengo a José María! LUCIA: Pero tu prometido está más para dama de honor que para novio, ¿no te das cuenta? ¡Volvés con Coco y yo me caso con Rodrigo! JULIA: ¡Antes muerta! LUCIA: (Le da una cachetada) ¡Egoísta! ¡Preferís que tu hijo se case en una isla remota con otro hombre, antes que verlo feliz a mi lado! JULIA: (Se la devuelve) ¡Prefiero que salga a perseguir jardineros con el padre de su novia! (LUCIA retrocede unos pasos y se pone en actitud de "karateca". JULIA hace lo mismo. Las dos se trenzan en una lucha de mecheras) XII (Entra COCO, trayendo a RODRIGO. Al verlos, las mujeres simulan un breve número de canto y pasitos coreográficos: el ingenuo estribillo de "Gotas de Lluvia sobre mi Cabeza" o algo por el estilo. Al final, COCO aplaude entusiasmado.) COCO: ¡Coca, hay una manera de que el pibe no se vaya a Ta-te-ti! JULIA: Sí, ya sé, pero no pienso entregar mi hijo a las palometas. COCO: ¿Qué palometas? RODRIGO: Dále, viejo, hablá de una vez que me pone nervioso haber dejado a Gas solo con ese monono. JULIA: ¡Rodrigo! ¡Ese "monono" va a ser tu padre! COCO: ¡Ya no, Coca! El pibe se queda, si vos y yo nos volvemos a juntar... JULIA y LUCIA: (Juntas y en distintos tonos) ¿Qué decís, Coco? COCO: (Se acerca a JULIA, tierno y seductor) ¡Que tengo ganas de volver a partir catres con vos, Coca! LUCIA: Coco, estás... ¡del coco! ¡No podés hacerme esto!. COCO: Lo que siento por la Coca es más fuerte, es como una culebrilla que me nace en la panza y se me mete por las verijas. LUCIA: (Histérica) ¡Coco, calláte! COCO: (Enérgico) ¡No me callo un carajo! (Sollozando, LUCIA busca consuelo en brazos de RODRIGO) COCO: (A JULIA, tomándole la mano y llevándosela a la panza) Tocá, Coca, ¿lo sentís? ¿lo sentís? JULIA: (Derretida) Sí, Coco... RODRIGO: (Suelta a LUCIA, tranquilo y sonriente) Bueno, ahora que todo está volviendo a la normalidad, quiero anunciarles que no me voy a Taipei con Gastón... COCO, JULIA y LUCIA: (Emocionados y aliviados) Aaaah... ! RODRIGO: Me voy a casar con Lucía. COCO, JULIA y LUCIA: Qué ? XIII (Ante la sorpresa de todos, entra PATRICIA, con un vestido de noche en un modelo idéntico al que llevan JULIA y LUCIA, pero de impactante color verde. Entra estrepitosamente. Trae un lujoso estuche de joyería.) PATRICIA: ¡Happy birthday, mi amor! COCO: (Se agarra la cabeza) ¡La culo roto! JULIA: (Emocionada) Patricia...! ¡Qué alegría! PATRICIA: (Ve a las dos mujeres vestidas iguales) ¿Hicieron alguna promesa? (Avanza hacia RODRIGO) ¡Cómo te extrañé! ¿Cuándo soplamos las velitas, Winni-Pu? (Quiere besarlo) RODRIGO: (La rechaza) ¿Qué hacés acá? PATRICIA: Te traje mi regalo de cumpleaños. (Abre el estuche y se lo entrega) Mirálo: Una alianza de compromiso, con una piedra que se ve brillar desde un satélite. (RODRIGO no le presta atención a la alianza, pero JULIA y LUCIA se abalanzan a apreciarla) LUCIA: Creí que vos y Rodrigo estaban peleados. PATRICIA: (a JULIA) Oia, ¡tu hermana melliza también habla! (a LUCIA) Tuvimos una peleíta pasajera, sin importancia. No es cierto, mi amor ? Me enojé porque sorprendí a Rodrigo besando a mamá y le armé un escándalo. Grité, grité y lo saqué de las casillas, pobre... Terminé con una costilla fracturada. Una contrariedad. (Abraza a RODRIGO) ¿Qué pasa, Winni-Pu? ¿Estás sorprendido con mi regalito? LUCIA: Te aseguro que la sorprendida vas a ser vos. COCO: (a PATRICIA) Oíme, esta chica, eso del compromiso con mi pibe lo veo medio verde, viste. PATRICIA: Cómo, cómo, cómo ? COCO: Me parece que el pibe tiene que aclararte algunas cosas. Acá, ahora, lo único firme es que yo vuelvo con la Coca. ¿No, Coca? JULIA: ¡No, Coco! Necesito un hombre distinto a mi lado. Un hombre al que le gusten las películas de amor, que me avise cuando tengo las raíces marcadas y las puntas florecidas, que sepa ordenar el placard y decorar un bizcochuelo... PATRICIA: (a JULIA) Mi amor, vos no necesitás un hombre, tenés que hacerte lesbiana. LUCIA: (Aferrando el brazo de COCO) ¿La oíste, no? Julia no quiere volver con vos, así que no podés abandonarme. Es el momento perfecto para ponerle fecha a nuestro casamiento. COCO: Ahora menos que nunca. El Rodrigo es el que quiere casarse con vos, yo ni en pedo. PATRICIA: Qué ? (Encara a RODRIGO) Oíme, cerebro de cremallera, siempre pensé que tenías un avanzado complejo de Edipo, pero nunca me imaginé que ibas a decidir casarte con esta fotocopia truchada de tu propia madre. RODRIGO: Patricia, no me rompás las bolas o te fracturo otra costilla. XIV (Entra JOSE MARIA) JOSE M: Rodrigo, ¿puedo probarle el slip a tu...? (Al ver a PATRICIA queda atónito) PATRICIA: (Reconociéndolo, con creciente enojo) ¡Vos! ¿Qué estás haciendo acá? JULIA: ¿Ya se conocen? (Orgullosa) Patricia, él es mi prometido. PATRICIA: Qué ? JULIA: José María es un importante diseñador... PATRICIA: ¡Es un importante hijo de puta! (Lo señala acusadoramente) ¡Él embarazó y abandonó a mi hermana Salomé! TODOS (excepto JOSE MARIA): Qué ? JOSE M: Fue un desliz, Mary... un arrebato... producto de la pasión... (Abrazándose a COCO) ¡Soy muy joven para ser padre! (COCO zafa del abrazo como puede) JULIA: (Compungida, a PATRICIA) Creéme que lo lamento, no sabía... ¿Cuántos años tiene tu hermanita? PATRICIA: Treinta y cuatro. Y ahora mamá va a enviarla a París para que el bebé nazca allá. Ya que vamos a tener un bastardo en la familia, que por lo menos sea francés. JOSE M: (Interesado) Mi hijo va a nacer... en la ciudad luz ?! RODRIGO: Patricia, terminemos con esto. Tomá tu regalo, no me interesa. PATRICIA: (Exaltada) ¿Vas a rechazar esa alianza valuada en dos mil trescientos cuarenta y tres dólares con cincuenta y dos centavos? TODOS (Excepto RODRIGO): Uuuuh ! PATRICIA: (Aclara) Los cincuenta y dos centavos es la propina que le di al que me abrió la puerta del taxi. RODRIGO: (Que sostenía la alianza, la arroja a un costado, hacia la puerta que lleva al parque) ¡No la quiero! (JULIA y LUCIA, se abrazan, gritan como si RODRIGO hubiese arrojado un elemento vital; JOSE MARIA también grita y se arroja al suelo a recogerla) XV (En ese momento, entra GASTON. Se detiene al ver la agitación, muy cerca y frente a JOSE MARIA que, arrodillado, queda en una posición sugerente y comprometedora) GASTON: Qué está pasando acá ? PATRICIA: (Asombrada) ¡Dr. Pérez Baldani! JULIA y LUCIA: ¿¡También es tu doctor!? PATRICIA: Es el psicólogo de toda mi familia... COCO: ¡Así quedaron! GASTON: (a JOSE MARIA, arrodillado frente a él) ¿Está cómodo? JULIA: ¡José María! JOSE M: Sigan charlando, sigan charlando, yo busco la alianza. JULIA: ¡Levantáte inmediatamente! (JOSE MARIA se incorpora, protestando entre dientes) GASTON: ¡Patricia Montes Delmonte! ¡Qué sorpresa encontrarla por acá! (Chasquea la lengua, reprobatorio) Abandonó la terapia en un mal momento, querida. Si no violara el secreto profesional, diría que... PATRICIA: ¡Si no cierra la boca, voy a enviar a mi personal de seguridad y no precisamente a que le violen "el secreto profesional"! GASTON: Todavía la encuentro muy tensa, querida. Obviamente, sigue sin poder bloquear su lado ninfomaníaco. PATRICIA: (Histérica) ¡Rodrigo, explicáme qué está haciendo acá este sátiro de los divanes! JULIA y LUCIA: (Se aferran una a la otra, mirando incrédulas a GASTON) GASTON: No me miren así. Ustedes nunca me pidieron una sesión con hipnosis incluida. (a PATRICIA) Y respondiendo a su pregunta, Patricia, vine al cumpleaños de Rodrigo, mi pareja. (PATRICIA abre enormes los ojos y la boca y queda como petrificada) JULIA: ¡Patricia! GASTON: No se preocupe, señora. Me hacía el mismo jueguito durante las sesiones, pero luego se movía... ¡y cómo! RODRIGO: ¡Si lo sabré yo! COCO: (Se engancha) ¿En serio, pibe? (GASTON se inclina a recoger la alianza que ha arrojado RODRIGO y se la pone en su dedo) PATRICIA: (Como en shock, sin pestañear, empieza a hablar sin respirar, sin tono alguno) Cómo pudiste hacerme esto qué van a decir mis amigas ahora que mamá quería que fueras el socio gerente de la fábrica de cosméticos que la familia tiene en Venezuela pero vas a probarte todos los lápices labiales y te vas a ir de joda con mi viejo yo no sé qué le viste al tipo éste como si fuera lindo yo no sé qué tiene el tipo éste que no tenga yo pero les voy a mandar a mi personal de seguridad para que los agarre y... (Sorpresiva y repentinamente, GASTON besa a PATRICIA, haciéndola callar. PATRICIA se afloja y luego del beso queda tonta y embelesada) GASTON: (Vanidoso) Eso tengo: Beso como los dioses. PATRICIA: (Reacciona y le pega a GASTON una cachetada. Va hasta RODRIGO y lo besa apasionadamente) RODRIGO: (Mira a PATRICIA, la deja, va hasta LUCIA y la besa apasionadamente) LUCIA: (Mira a RODRIGO, lo deja, va hasta COCO y lo besa apasionadamente) COCO: (Mira a LUCIA, la deja, va hasta JULIA y la besa apasionadamente) JULIA: (Mira a COCO, lo deja, va hasta JOSE MARIA y lo besa apasionadamente) JOSE M: (Mira a JULIA, la deja, mira indeciso a RODRIGO y a GASTON) RODRIGO y GASTON: (Se atajan) Ah ah, ¡acá no! (JOSE MARIA patea el suelo, decepcionado) COCO: Bueno, parece que recién acaba de aclararse el panorama. LUCIA: (Le pega a COCO una cachetada) (Furiosa) Por supuesto que acaba de quedar todo clarito, clarísimo. ¡Quedáte con tu Julia! (Va a marcharse) RODRIGO: (La detiene) ¡Lucía, esperá! LUCIA: No, pichón. Algún día, quizás, volveremos a jugar en el agua con algún patito u otra cosa inflable, pero no va a pasar de ahí... (Se besa un dedo y lo posa en los labios de RODRIGO) ¡Bonito! (Se acerca a JULIA) Y vos, Julia... (Le pega una cachetada) JULIA: (Se la devuelve) (Se miran un instante y se abrazan) (LUCIA sale) JULIA: (Corre hacia la puerta y le grita) ¡Colgá ese vestido, que te queda horrible! ¡Y devolvéme la mucama! PATRICIA: (a RODRIGO) Hablando de devolver, espero que encuentres y me devuelvas la alianza que te regalé, valuada en.... RODRIGO: ¡Metétela en el...! JULIA: ¡Rodrigo! PATRICIA: ¡Ya van a ver cuando les mande mi personal de seguridad! ¡Todos! ¡Se van a arrepentir! ¡Ya van a ver! (Sale enfurecida) JOSE M: ¡Patsy! ¡Esperá, Patsy! (Sale corriendo detrás de PATRICIA) JULIA: (Detiene a JOSE MARIA) Jóse, adónde vas? JOSE M: (Entusiasmado) Disculpáme, Mary pero tengo un hijo que va a nacer en París... ¡Voy a ser madre! JULIA: "Padre"... JOSE M: Bueno, cuál es la diferencia: una letra. JULIA: ¡Dijiste que no estabas preparado para la paternidad! JOSE M: Acá, pero en París... JULIA: ¿Y me vas a dejar ? ¿Y nosotros? JOSE M: (Dándole un beso en la mejilla a JULIA) Mary, vos sos madre también y podrás comprenderme. Una por un hijo hace ¡cualquier sacrificio!... (Con acento francés) Oh, París París, U-la-la... (Sale corriendo tras PATRICIA) (JULIA queda mirando hacia la puerta por donde salió JOSE MARIA) GASTON: (Se acerca a RODRIGO) Supongo que no tengo nada más que hacer acá. RODRIGO: (Menea negativamente la cabeza) GASTON: Todavía estamos a tiempo, sabés donde encontrarme. Si te arrepentís... (Va a irse, pero recuerda la alianza, vuelve y ceremoniosamente la pone en el dedo de RODRIGO) Siempre quise hacer esto; lo vi hace mucho en una película francesa. (Lo besa levemente en los labios) ¡Nos vemos! (Sale sonriente) XVI (RODRIGO se mira la alianza, abre un par de cervezas y se sienta junto a COCO. Ambos estiran las piernas y beben) COCO: Coca, ¿pensás quedarte toda la noche al lado de la puerta? RODRIGO: Sí, eso. ¿Por qué no vas a pegarle una ojeadita a la parrilla? COCO: Ché, ¿ no se habrán chamuscado las achuras ? RODRIGO: No, está todo bajo control, viejo. COCO: Ah, bueno, me quedo más tranquilo. Me está picando el bagre. RODRIGO: A mí también. COCO: Coca, ¿no te prepararías una picadita con esos salamines que siempre comprás? Y unos lupines. RODRIGO: Y traé roquefort. COCO: (Refregando las manos) ¡De diez! (JULIA suspira, impotente y contenida) COCO: Y bueno, Coca, dále, apuráte, mové el culo. RODRIGO: (Chasqueando los dedos) Pique, pique. (JULIA sale, abochornada) RODRIGO: (Se asegura que JULIA ha salido) Viejo, tengo un par de locas nuevas que me dejaron el fono... Si querés, más tarde nos borramos y... COCO: Ah, pero yo creía que vos... (Sonríe aliviado) Bueno, tengo el camioncito afuera. (Lo palmea) ¡Hijo'e tigre! RODRIGO: (Mirando la sortija) Ché, viejo, ¿cuánto me darán por esta porquería? COCO: No tengo la más puta idea, ché. (COCO y RODRIGO beben, eructan y ríen) FINAL © “Hombres & Osos” - Rogelio Borra García. ® Gálvez, Febrero 2003. |


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